DIARIO DE GUERRA, CAPÍTULO 1 - LA LLEGADA

               

20 de Enero de 2018

07:55 - En algún lugar de España

 

Años criticando mi ciudad natal, su tráfico, su polución, gente andando casi cual robots, indiferentes a lo que pasa a 50 centímetros a su alrededor, y ahora, sin saber ni porqué, me invade una extraña sensación de tristeza por el hecho de irme de ella.

Claro está, que si esto fuera un hasta luego, no tendría ese sentimiento. El problema es que no sé si es un hasta luego, o un adiós.

Hace dieciséis años que acabé la carrera de periodismo, y cinco que soy reportero. Anoche, mi redactor jefe se acercó a mi mesa. Charlamos un rato sobre las necesidades de la agencia, los esfuerzos que hemos de hacer cada uno para su éxito y sobre los cambios que iban a haber en este año. Casi sin darme cuenta, tenía en mis manos una carpeta de cartón reciclado, con un montón de papeles dentro, el nombre de los compañeros que me iban a acompañar y solo unas letras en la parte de fuera: Base ESUS.

Ahora comprenderéis ese sentimiento que os decía de tristeza. Ahora reconozco que tengo miedo. Lo increíble de este trabajo, es que esos sentimientos jamás desaparecen, pero la ilusión por algo nuevo, las ganas de escribir, la emoción por ir a un sitio nuevo y vivir experiencias increíbles, hacen que la tristeza o el miedo, se queden ahí, en segundo plano, saliendo a flote sólo por la noche, cuando me acuesto, cuando tras un día lleno de emociones, me doy cuenta del peligro. Afortunadamente, amanece siempre muy pronto, y los sentimientos negativos, se quedan en el hotel.

Hoy querido lector, empieza una nueva aventura. La agencia quiere dar un paso más allá. Como sabéis, AIRE nació para contar a la gente las andanzas de nuestros chicos de ESUS que están desplegados, y hasta ahora contábamos con sus testimonios cuando volvían a casa. Ahora AIRE quiere algo más, quiere vivir sus andanzas desde dentro.

Han sido casi dos meses de negociación con la OTAN y con los diferentes regímenes de Oriente Medio, mediaciones, reuniones y algún que otro soborno. Pero al fin tenemos lo que queríamos: los permisos para acompañar a nuestros chicos en sus andanzas.

Son las siete y cuarto de la tarde, y estamos en la sala de embarque del aeropuerto, con unas ganas inmensas de llegar a mi destino, y comenzar esta gran aventura.

El avión que nos va a llevar esta justo a mi lado. Es un avión militar, pero esta vez en lugar de soldados, llevará periodistas. Somos muchos los que vamos al mismo territorio, pero cada uno se irá por su lado una vez lleguemos.

 

20 de Enero de 2018

18:51 - En algún lugar de Oriente Medio

Queridos amigos, he llegado. Por fin estoy en la región que durante no sé cuanto tiempo, va a ser mi nuevo “hogar”.

Reconozco que el paisaje me ha enamorado en el momento que se divisaba desde el aire.

Al llegar al aeropuerto (aeródromo más bien) nos indicaron que debíamos pasar el control correspondiente. Lo tenía todo preparado, todo en esa magnífica cartera en cuya portada ponía Base ESUS.

Incluso llevaba más cosas en la maleta que no me iban a servir, como muchos nervios, algo de miedo y una sensación constante de inseguridad.

Nos tuvieron varias horas en aquel aeródromo, diciendo una y otra vez que era por nuestra seguridad. Lo cierto es, que lo único que me habría dado seguridad habría sido ver algún miembro de las FFAA o algún marine, pero no. Estábamos rodeados nada más que por soldados del país, y cientos de lugareños que nos miraban con ojos incrédulos. 

Daba la sensación de que habíamos llegado a un territorio sin ley, alejado de la civilización y donde imperaba el caos y el desorden. Lo ideal para aplacar esa cantidad enorme de nervios!.

Pero esto no es mi país, ni siquiera Europa. Aquí rigen otras leyes, otras normas. La ley del dinero impera sobre cualquier otra, y aunque tenía todos los papeles en regla, no tuve más remedio que “pagar” la entrada al país, por llamarlo de manera suave.

Se llama General Alí Katar, y pasó de ser un trabajador de la obra, a militar de alto rango, quién sabe con que maneras. Es el tipo de cosas que uno no quiere saber, para poder dormir lo más tranquilo posible.

Al menos el general cumplió con su palabra, y nos dio autorización para entrar en el país. Cogimos nuestras cosas y nos dirigimos a la otra punta del aeródromo, donde nos esperaba el helicóptero que nos iba a llevar hasta la base de ESUS, un helicóptero algo destartalado al que sólo le pedíamos que no nos matara.

Estamos a punto de llegar a la base ESUS, hoy ha sido un día agotador. Tengo a mi compañero David, el cámara, durmiendo a pierna suelta. Ya le conoceréis, es capaz de dormirse encima del palo de un gallinero. Victor esta despierto, dibujando como siempre, está haciéndole un comic a su hija.

Estamos llegando. El helicóptero ha cumplido su función.

 

Continuará…


CONTENIDO RELACIONADO
No hay contenido relacionado en la web o no se ha relacionado.


ETIQUETAS
AIRE - ESUS - Diario
VALORAR: 
5

Comentarios

Genial tener un periodista en nuestras filas, pero llegado el momento espero no tener que llevarme algún balazo por llevar personal civil, cuidado con lo que cuentas, te vigilaremos de cerca! ;)

XD!!! Ánimo con el proyecto!